27 mayo de 2022 – 14:51
El nuevo reto tecnológico de los CEOs se resume en la humanización de la tecnología, en un liderazgo diferente, donde se debe entender profundamente la complejidad tecnológica de la organización para poder crear un modelo tanto estratégico como operativo.
De la tecnología como soporte a la tecnología como estrategia
Anteriormente, los temas tecnológicos eran considerados una ciencia oculta y las necesidades eran delegadas completamente a los especialistas de TI, sin mayor involucramiento del resto de la organización.
En los últimos años, los directorios han comenzado a discutir temas tecnológicos que antes no eran prioridad. Hoy se habla del avance de proyectos, servicios móviles, seguridad informática y la necesidad de nuevos sistemas.
La brecha entre los CEOs y sus áreas de TI se hace más evidente cuando ya no se espera únicamente mantener la operación, sino reaccionar con rapidez e implementar nuevos modelos de negocio. La pandemia evidenció el verdadero nivel de madurez digital de las organizaciones y de sus ejecutivos.
Cuatro aspectos clave para cerrar la brecha
Existen cuatro aspectos fundamentales que deben analizarse para cerrar esta brecha.
El primero es que los directorios y CEOs acepten que la tecnología digital es parte del ADN de la organización. Sin ella, las empresas no operan, no crecen y no son competitivas.
El segundo aspecto es redefinir el rol del área de TI. Este debe ir más allá de ejecutar pedidos estratégicos y convertirse en un actor clave en la definición de la estrategia. Es necesario pasar de una estrategia soportada por tecnología a una estrategia basada en tecnología.
Esto implica un cambio profundo en la forma de pensar, donde la tecnología se convierte en un pilar central para el desarrollo de nuevos negocios y donde el cliente ocupa el centro de la discusión.
Estrategia digital centrada en el cliente
Las estrategias basadas en tecnología parten de un proceso creativo distinto, que considera las capacidades actuales y futuras de la organización, integrando a todas las áreas involucradas.
Este enfoque permite lanzar productos de forma más ágil, bajo un esquema de experimentación junto al cliente. Como resultado, se reducen riesgos y sobrecostos, logrando proyectos más alineados con la visión del negocio y del mercado.
Reinventar el modelo de operación digital
El tercer aspecto fundamental es la reinvención del modelo de operación digital. Esto implica transformar la forma en que las áreas de TI generan resultados, combinando innovación con continuidad operativa.
Atrás queda el modelo en el que las áreas de negocio entregaban listas interminables de requerimientos. Hoy se trata de trabajar en conjunto, con una priorización liderada por los CEOs, alineada a objetivos estratégicos y financieros.
Cultura organizacional y talento
El cuarto aspecto clave es la cultura organizacional. Se requiere un nuevo perfil de colaborador, abierto al cambio, con disposición para aprender y adaptarse a nuevas tecnologías.
La visión tradicional enfocada en la reducción de costos está cambiando. Los CEOs pasan de ver la tecnología como un gasto necesario a preguntarse qué valor genera para la organización.
El desafío del talento en la era digital
El entorno post pandemia presenta un reto importante: la disponibilidad de talento especializado. El trabajo remoto ha facilitado la movilidad del talento, aumentando la competencia por perfiles calificados.
En este contexto, las organizaciones deben pensar en equipos mixtos, combinando talento interno y externo. El outsourcing deja de ser una estrategia de reducción de costos para convertirse en un generador de valor, enfocado en el retorno de inversión.
Los equipos internos, por su parte, deben orientarse al conocimiento del negocio y a la creación de nuevas experiencias para los clientes.
Aprendizajes de la pandemia
La pandemia demostró que, ante una crisis y con decisión, es posible implementar cambios tecnológicos de manera rápida, rompiendo paradigmas.
Muchas organizaciones lograron implementar soluciones en tiempos reducidos, impulsadas por la necesidad de adaptarse. Esto fortaleció la resiliencia de los equipos y aceleró procesos que en condiciones normales habrían tomado años.
Conclusión: el momento de cambiar es ahora
El nuevo reto tecnológico de los CEOs se centra en la humanización de la tecnología y en un liderazgo capaz de comprender su complejidad.
Se requiere integrar el área de TI en la toma de decisiones, construir experiencias desde capacidades multidisciplinarias y generar valor real para la organización.
El mundo ha cambiado y seguirá cambiando. El reto está en evolucionar y aprovechar estos momentos para generar nuevas oportunidades.
“Hace poco un CEO me preguntó cuándo era el mejor momento para cambiar. La respuesta es simple: siempre el mejor momento es hoy.”





